Hubo una avalancha de consultas en el hospital de Coronel Pringles y el sector privado, adonde llegaron pacientes con vómitos, diarrea y fiebre.Fue luego de que la familia y amigos de una beba de dos meses pusieran a la venta el domingo al mediodía pollo a la parrilla, chorizos y ensalada rusa para recaudar fondos para su tratamiento médico.Desde el área de Salud del municipio, estimaron que se trató de un brote de salmonelosis, pero mandaron a hacer cultivos para establecer cuál fue el origen del foco.
