La psicología dice que los niños que siempre tocan la cara de sus padres no lo hacen por ansiedad, sino que necesitan experimentar cercanía, seguridad y conexión con su progenitor
8 de noviembre de 2026 1 min read
Ese gesto repetido puede parecer una señal de nerviosismo.Pero el tacto cumple una función mucho más básica en la infancia.